Diabetes mellitus
La diabetes mellitus es una enfermedad crónica que afecta la forma en que el cuerpo utiliza la glucosa, lo que puede llevar a complicaciones graves si no se controla adecuadamente. Un médico internista puede ayudarte a gestionar esta condición a través de un tratamiento personalizado, educación sobre el autocuidado y monitoreo constante, mejorando así tu calidad de vida y reduciendo el riesgo de complicaciones a largo plazo.
Síntomas:
- Sed excesiva: Aumento de la sed, conocido como polidipsia.
- Aumento de la frecuencia urinaria: Mayor necesidad de orinar, conocido como poliuria.
- Fatiga: Sensación de cansancio extremo y falta de energía.
- Pérdida de peso inexplicada: A pesar de comer normalmente, se puede perder peso.
- Hambre extrema: Aumento del apetito, conocido como polifagia.
- Visión borrosa: Cambios en la visión debido a fluctuaciones en los niveles de glucosa.
- Heridas de cicatrización lenta: Las cortaduras y moretones pueden tardar más en sanar.
- Hormigueo o entumecimiento: Sensaciones inusuales en manos y pies.
Causas:
- Factores genéticos: Antecedentes familiares de diabetes pueden aumentar el riesgo.
- Obesidad: El exceso de grasa, especialmente en la zona abdominal, está relacionado con la resistencia a la insulina.
- Inactividad física: Un estilo de vida sedentario puede contribuir al desarrollo de la diabetes tipo 2.
- Edad: El riesgo de diabetes aumenta con la edad.
- Dieta poco saludable: Una alimentación rica en azúcares y carbohidratos refinados puede contribuir a la diabetes tipo 2.
- Resistencia a la insulina: En la diabetes tipo 2, las células del cuerpo no responden adecuadamente a la insulina.
- Autoinmunidad: En la diabetes tipo 1, el sistema inmunológico ataca las células productoras de insulina en el páncreas.